Presentación

Foto. Lourdes Mieres

Cuando en diferentes medios de comunicación  (por ej. Web dedicadas al arte…) se nos pide a los artistas que nos encuadremos dentro de una determinada corriente,  que “acotemos” el campo en el que nos estamos moviendo, me siento constreñida como dentro de un corsé: corsé de palabras, ideas, definiciones.

  Y no encuentro un sitio, mi sitio específico…creo que no lo quiero encontrar.

  Mi obra “bebe” de fuentes diversas, es figurativa, tiene influencias surrealistas, pero no es sólo surrealista. Creo que la palabra que mejor la podría definir tal vez sea “existencialista”, porque está cimentada en la vida.  Es una pintura epidérmica, sensorial, pero también racional. Combina realidad, fantasía y abstracción; naturaleza con geometría.

  Existen muchas formas de “mirar” la realidad, de sentirla e interpretarla.

 Y dentro de la realidad,  siento una especial seducción por la espiral, tanto la geométrica, como la que existe en las formas de la naturaleza. Hace un tiempo, y de manera casual, descubrí el origen de esta especial predilección: recuerdo que siendo una niña, mi padre visitó Barcelona y me trajo como recuerdo de la visita, una colección de postales del parque Güell que me sedujo especialmente. Cuando ya adolescente fui a estudiar Bellas Artes a Madrid-donde permanecí los dos primeros cursos de la carrera- pedí más tarde el traslado a la Ciudad Condal, en la que nunca antes había estado, para terminar los tres cursos que me faltaban, buscando el recuerdo de aquel Gaudí que tenía grabado en mi memoria, y además, me faltaba el mar.

 Pasó mucho tiempo desde entonces,  y cayó por azar en mis manos, una foto de una escalera de Gaudí: una espiral, y de repente me volvieron todos esos recuerdos y el reconocimiento del punto de partida de mi predilección por esta curva. La espiral existe en la naturaleza  en organismos pequeños (una concha…) y a gran escala (galaxias…). Es de las pocas curvas geométricas no cerrada en sí misma, en expansión continua, siempre puede seguir creciendo…al igual que la vida.

  Creo que el arte, la pintura debería ser como una conexión, que haga vibrar alguna determinada fibra en el interior de las personas.